Los primitivos pobladores y la invasión romana dejaron en el concejo importantes huellas
de su presencia.

Las huellas del pasado

Dentro del periodo Neolítico destaca la necrópolis megalítica de El Padrún (Boo / Bo), datada en el siglo IV a. C., junto a esteyacimiento aparecen otros muchos diseminados por los cordales en Piñeres, El Pino o Vega.

Un monolito de piedra arenisca con forma fálica, conocido como el Moyón de la Corralá (Pola de El Pino/La Pola Vieya) tiene grabadas cruces y una figura antropomorfa.

El ara votiva de época romana dedicada a Júpiter por antiguos clanes ástures que se conserva en la iglesia de S. Vicente de Serrapio se encuentra entre las más importantes de las halladas en Asturias.

Acercarse a la Ruta de la Vía de la plata, a través de la vía romana de La Carisa, construida en tiempos de Augusto, debe su nombre al legado Publio Carisio. Discurre por la cumbre del cordal de Carraceo uniendo a lo largo de 42 km las localidades de Pendilla (León) y Ujo. El conjunto arqueológico de La Carisa, en periodo de investigación, aporta una calzada romana, un campamento romano y una fortificación ástur.

La visita a S. Salvador de Oviedo y a Santiago de Compostela propiciaba la entrada de peregrinos por los puertos de S. Isidro, Vegarada / Vegará y Piedrafita. A lo largo de estos trayectos aparecen edificaciones ligadas a la ruta jacobea: las iglesias románicas alleranas, el entorno del santuario de Miravalles, la ermita de La Brañuela, la Malatería de Valdevenero y el Hospital de Peregrinos de Santa Ana.